Si pudiera hacer que todo cambiase...
Que las ciudades fueran marrones, como en las fotografías antiguas, que viviéramos en una casa de piedra, baja, con jardín y balcón.
Que la escuela tuviera pupitres y pizarra de madera, que la profesora llevase gafas de pasta.
Que el ferrocarril inundara la ciudad con sus sonidos, que la luna fuera tan brillante como entonces... como cuando aún vivías aquí.
¿por qué? ¿por qué te vuelves a ir una y otra vez?
Como decía Rafael en un poema: No te pido que vuelvas, Permanece.
Kaukisella — 26-01-2006
Silvia — 16-02-2006
vi — 26-02-2007