Ha vuelto a suceder, han vuelto a profanar mi mente.
Llegan sin avisar, como el invierno en estas tierras, y hacen de mí todo aquello que se les antoja.
No me dejan expresarme, me llevan con ellos a otro lugar, donde todo está oscuro, y proyectan escenas terribles en las cuales yo soy la protagonista; y entonces reacciono, pero el miedo y los escalofríos persisten. Miedo a que regresen, a que sea cierto, y no puedo soportar que me toquen, aunque lo esté deseando.
Lo siento.